Las
características cualitativas que condicionan su rendimiento industrial
y que se distinguen más fácilmente son: la textura, la
estructura, el color, el peso específico y la ausencia de parásitos.
El
alcornoque (árbol de donde se extrae el corcho), como cualquier
especie vegetal, consigue crecer en casi todos los ambientes; sin embargo,
tiene preferencia natural por el clima mediterráneo, y en particular,
ha demostrado tener una adaptación idónea en al sur de
Portugal.
En
efecto, Portugal obtiene aproximadamente la mitad de la producción
mundial de corcho en aproximadamente un tercio del área total.
En
lo que respecta a la calidad, la región de Azaruja es quizás
la zona más alargada a nivel nacional, no solamente debido a
las características geológicas y climáticas, sino
también el mejor tratamiento de los cultivos habido de alcornoques
circundantes – fruto de una simbiosis ancestral del conocimiento
entre el agricultor y el preparador (fabricante de la placa).